El Club de las Madres Felices

martes, 25 de febrero de 2014

El valor de la Generosidad

es  la habilidad de compartir y de dar con  alegria. mostrando  bondad,  nobleza, valor y esfuerzo. Las personas generosas son nobles, desprendidas y dadivosas.  Los niños  pequeños  deben aprender a actuar a favor de otras personas sin esperar nada a cambio, para lo que deben ser educados poco a poco.  Los niños aprenden a ser generosos y dadivosos  cuando son animados a:

Comprender que significa ser generoso y qué significa ser egoísta.

Compartir sus alimentos y dulces con otros.

Compartir  sus juegos y juguetes  con sus amiguitos.

Además, para que los niños sean generosos es necesario que:

Vivan en un ambiente de participación y servicio

Vean que sus padres ayudan a otros padres y les hacen favores habitualmente.

Identifiquen las necesidades de los demás. #ForPrayVenezuela #ImYourVoiceVenezuela #lomejordesermana 



Tolerancia
Es respetar a los demás por su carácter y comportamiento, aceptando sus diferencias y reconociendo sus derechos y necesidades.
A menudo, las personas poco tolerantes suelen ser individuos inseguros, con miedo a los cambios y a lo desconocido. Otras veces es la ignorancia o falta de información lo que hace que los niños desarrollen prejuicios.
Hay que ayudar a nuestros hijos a descubrir las cualidades positivas de las personas y enseñarles desde pequeños, que ninguna persona es mejor que otra. Dialogando, explicando y mostrando abiertamente diferencias y similitudes hará que nuestros hijos se sientan más seguros y sean tolerantes.
No hay que permitirles comentarios discriminatorios de ningún tipo. Y si esto sucede debemos conocer los motivos por los que lo hacen y después dialogar, explicar y enseñar el comportamiento correcto.


sábado, 8 de febrero de 2014


Lo que muchas veces sorprende luego del parto es que ese cuerpo que nos queda no es exactamente el de antes, es muy común la fantasía de que estaremos como antes, pero no. El útero tarda más de un mes en volver a su antigua dimensión, este proceso se acelera si la alimentación del bebé es a pecho, las caderas tardan más de tres meses en cerrarse, ya que se han abierto para permitir la expulsión del bebé conjuntamente con las contracciones.
Los pechos están inflamados por la lactancia y en un principio ese peso a veces nos obliga a estar menos derechas y hasta a padecer dolores de espalda. Todo esto va a ir mejorando, incluso los kilos que quedaron de más se van a ir perdiendo. El tema es que no estamos iguales pero lo bueno es entender que NO DEBERIAMOS ESTAR IGUALES. Esta diferencia no debería ser un problema si la tomáramos como parte de toda la situación. Hemos sido madres y esto nos hace ser bien diferentes en todos los aspectos, el cuerpo con sus modificaciones, no debería estar ajeno a esta transformación. Tener un hijo, sea el primero o no, es una experiencia única que se atraviesa desde el cuerpo, desde la cabeza y desde el corazón, tenemos que descreer de los modelos que nos muestran. Amigarse con el cuerpo tal como es en "ese momento",mirarse, cuidarse, es una buena actitud para estar bien con una, con el hijo y con los demás, no es el momento para la pasarela de los desfiles, es el momento para la pasarela del aprendizaje, y del descubrimiento.  Los músculos abdominales y la piel volverán poco a poco a su tono normal, y con la ayuda de una alimentación balanceada y ejercicio, siempre y cuando el doctor te lo permita, irás recuperando tu forma. 
#lomejordesermama